¡¡Hola amig@s!!
¡¡Ya está!! Terminé el
bloque 10 de mi Mystery Quilt de Véronique Réquena y con él, finalizo todos los
bloques de esta labor.
Las que me siguen en
Facebook ya saben que cambié a Jules de Veronique por mi Trusky. Este ha sido
un homenaje a mi perrito que me dejó hace un año y que siempre estará en mi
recuerdo y en mi corazón.
Me resultó un poco
difícil elegir las telas, debían ser negras y cuesta que destaquen entre sí.
Elegí una tela tramada
japonesa para el cuerpo, en realidad es azul marino, muy oscuro. Para la cara, una
tela negra con un puntito grisáceo de fondo y para la nariz y las patitas un
negro liso.
Lo más entretenido fue
hacer las partes de rizo. Utilicé la aguja de punto ruso y un hilo negro del
número 8 y un hilo matizado en gris para marcar la diferencia entre la moña y
la orejita.
Pero desde luego lo
que más me hizo sudar fue pintarle los ojitos,
y es que lo de las pinturas no es lo mío. Le bordé una bonita
sonrisa y, bueno, quedó simpático.
El arco de tela con
las estrellas y el corazón, evoca la leyenda del Puente del Arco Iris,
que dice que los perritos, cuando dejan
a sus familias cruzan al otro lado del puente del Arco Iris y allí permanecen
jugando con otros perritos, hasta que pueden encontrarse de nuevo con sus seres
queridos.
La leyenda bordada
dice, “Trusky siempre en nuestro corazón” y ahora también tiene su propio
bloque en mi Mystery Quilt.
Bueno amigas, espero
que les guste, ahora ya solo me queda unir los bloques, montar el sándwich y
empezar a acolchar, qué ilusión.
¡¡Besitos a tod@s y,
por favor, sean muy, muy felices!!